1ra Cadena 105.9 FM y 740 AM

Degradación del suelo pone en riesgo ejercicio de derechos humanos en México

Autor: RF Nacional

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Fecha: 17 Junio, 2017

México.- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) alertó sobre el proceso de degradación del suelo en México, que pone en riesgo el ejercicio de los derechos humanos, y llamó al Consejo Nacional de la Agenda 2030 a hacer frente a la desertificación. El organismo nacional señaló que los efectos más severos por la degradación del suelo se presentan por la declinación de la fertilidad de la tierra y la reducción del contenido de materia orgánica. En ocasión del Día Mundial para Combatir la Desertificación y la Sequía, que se conmemora este 17 de junio, la CNDH advirtió que lo anterior deriva en zonas improductivas para cualquier actividad económica y afectaría gravemente el ejercicio de los derechos humanos. Expuso que de acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), los problemas sociales y económicos, de seguridad alimentaria, migraciones y la estabilidad política, además de aspectos como el cambio climático, la diversidad biológica y el abastecimiento de agua potable están relacionados con la degradación de los suelos. Se advierte que las actividades humanas son las principales causas de la degradación del suelo, pues la satisfacción de las necesidades materiales de las personas supone la transformación de los recursos naturales y con frecuencia la alteración del ambiente, lo cual ha provocado que cerca de la mitad de los suelos del país presente actualmente problemas de degradación. La erosión también afecta las capas superficiales de las tierras, donde, si bien es posible desarrollar actividades agropecuarias y forestales, se presenta una baja considerable en la producción. En dichas zonas sería posible revertir el fenómeno mediante un uso sustentable del recurso. Otro tipo de degradación es la erosión que afecta principalmente zonas de bosques de coníferas y encinos. Para la CNDH, las tierras y suelos productivos son básicos para nuestra vida, toda vez que proveen de alimento, agua, material de construcción y medicinas, entre otros satisfactores, de ahí la importancia de cómo la desertificación y la sequía agudizan problemas sociales como la pobreza, la salud y la nutrición deficientes, lo cual conllevan la vulneración de múltiples derechos humanos. La desertificación es la degradación de las tierras secas, como resultado de la incidencia de factores como son las variaciones climáticas y las actividades humanas, entre estas últimas, destacan los cambios de uso de suelo, la tala de árboles y de arbustos, el sobrepastoreo y la agricultura intensiva, que agota los nutrientes del suelo. Ante este panorama, la CNDH instó al Consejo Nacional de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible para que coordine el desarrollo de estrategias, políticas, programas y acciones con recursos suficientes que conduzcan al cabal cumplimiento de la meta 15.3. Esta es: "para 2030, luchar contra la desertificación, rehabilitar las tierras y los suelos degradados, incluidas las tierras afectadas por la desertificación, la sequía y las inundaciones, y procurar lograr un mundo con una degradación neutra del suelo". Resaltó que unos 135 millones de personas podrían desplazarse antes de 2045 debido a la desertificación, además de que se espera que el total de la demanda de agua mundial aumente entre un 35 y un 60 por ciento entre 2000 y 2025 y se duplique antes de 2050. Para abastecer a la población de 2050, que se estima alcance los nueve mil millones, la producción agrícola se tendrá que incrementar en un 70 por ciento a nivel mundial y en un 100 por ciento en los países en vías de desarrollo. Para 2050, mil 800 millones de personas vivirán en países o regiones con absoluta escasez de agua y dos tercios de la población mundial (cinco mil 300 millones) podrían vivir bajo condiciones de estrés hídrico. Notimex

Source: Nacional